regalo envuelto con la técnica del furoshiki

Ideas para hacer un regalo consciente

Abr 27, 2022 | consumo responsable

Se acerca el Día de la Madre, y desde todas partes ya llevan unas cuantas semanas lavándonos el cerebro con la necesidad imperiosa de consumir a lo loco porque hay que hacer sí o sí un regalo a nuestras madres. Y claro que está muy bien tener un gesto con ellas, se lo merecen todo, pero… busquemos ideas para hacer un regalo consciente, un regalo que les importe, que signifique algo, que apoye al comercio local, y si es respetuoso con el planeta y solidario, ya sobresaliente.

Mi madre está de acuerdo

Mi madre siempre se negó rotundamente a que le compráramos cosas en cualquier ocasión, pero mucho más en este día que nunca celebramos en casa. Nos insistía mucho en que, si queríamos hacerle algún regalo, que fuese algo hecho a mano. Le hacía mucho más feliz un dibujo, un collar de macarrones o un ramo de flores silvestres que vernos romper nuestros cerditos para gastar nuestros pocos ahorros en baratijas que no tenían ningún significado para ella. Qué lista es mi madre: con eso lo que hacía era enfocarnos a hacer un regalo consciente, esto es, pensar en qué le gustaría, dedicar tiempo y cierto esfuerzo y poner ilusión en ese detalle, sin importar el valor material que tuviera.

Y además estoy segura de que era sincera y le gustaban más esos regalos, igual que a mí ahora me encantan los dibujos que me regalan mis hijas y los prefiero mil veces a la chorrada made in China que me podrían comprar con los cuatro euros que tienen en su hucha. Y cuando sean mayores y tengan para gastar, estoy segura de que me seguirá gustando más que pongan atención en dónde invierten su dinero y que no me compren lo primero que se encuentren como recurso de última hora porque no lo han pensado con antelación.

Porque esto es así: hacer un regalo consciente, como el consumo consciente en general, exige un pelín de planificación, dedicarle un poco de tiempo a buscar opciones, hablar con otros seres humanos, hacer encargos específicos. Un regalo consciente no te lo van a traer a la puerta de tu casa al día siguiente de haberlo pedido… hay que tenerlo pensado. Pero de verdad que vale mucho la pena.

Regala gastronomía

Para mí, el regalo estrella: porque forma parte de mi profesión y porque comer hay que comer todos los días, y comer bien es una bendición.

  • Una selección de alimentos: en cualquier localidad hay un ultramarinos especial donde ofrecen cestas de regalo o te dan la opción de montar tu cesta personalizada de productos de proximidad y/o ecológicos.
  • Llévala a comer a su restaurante favorito. O al tuyo. O id a probar uno al que no hayáis ido.
  • Si le gusta la cocina, puedes regalarle algún utensilio chulo, ingredientes gourmet o un kit para hacer pan, para hacer galletas, para cultivar sus propias aromáticas… Hay muchas opciones.
  • ¡Cocínale algo! Le encantará. Aunque no seas muy cocinillas, un picnic con unos sandwiches hechos con todo tu amor (y pan de verdad, ¡por favor!) seguro que le sorprende, y os vais a comer y tomar el aire a un lugar tranquilo.

Regala cultura

Invertir en cultura siempre está bien, y si es para regalar, mejor aún.

  • Invítala al cine, al teatro, a un concierto, a un espectáculo de danza…
  • Visitad algún museo, exposición o feria de su interés.
  • Una suscripción a una revista de un tema que le guste.
  • Un libro siempre siempre es un buen regalo.

Regala cuidados

Pese a lo que alguna gente pueda creer, tratar de reducir el consumo desmedido no implica no mimarse o tener mal aspecto. Si tu madre es coqueta y consume productos cosméticos, descúbrele otras opciones saludables y respetuosas con su cuerpo y con el medio ambiente.

  • Cada vez hay más marcas de producción nacional, que utilizan ingredientes naturales y envases respetuosos con el medio ambiente. Cremas, champús y jabones artesanos, desodorantes, maquillaje… si nunca ha probado la cosmética ecológica, le sorprenderá gratamente.
  • Una sesión de spa, un masaje, una visita a su peluquería de confianza… Ella lo disfruta y el dinero va a los negocios de la zona. Todos ganamos.

Regala artesanía

Aquí cabe de todo:

  • Busca en el círculo de artesanos de tu localidad y seguro que te sorprendes de la cantidad de personas que se dedican a crear ropa y complementos, joyería, decoración, menaje para el hogar… productos exclusivos, muy especiales y únicos, hechos con cariño y muchas veces con materias primas locales y/o recicladas y sin explotar a seres humanos del otro lado del mundo.
  • Muchas asociaciones y ONGs comercializan artículos solidarios para recaudar fondos, y muchas veces en su fabricación emplean a personas sin recursos o en riesgo de exclusión social. También, si es anti-regalos como mi madre, puedes hacer una donación en su nombre.
  • Algo que hayas hecho con tus manos seguro que le hará especial ilusión: teje una bufanda, pinta una acuarela, decora un marco para poner una foto vuestra…

Regala lo más valioso: tu tiempo

Si te fijas, casi todos estos regalos tienen en común una cosa: en el fondo, lo que le estás regalando es tiempo. Eso que tiene un valor incalculable pero que perdemos continuamente y que todo el mundo quiere tener. El tiempo perdido no se recupera. Regálale tiempo, tengas o no posibilidad de hacerle otros regalos… tiempo para charlar, para pasar un rato en familia, para disfrutarlo sin prisas. Seguro que lo apreciará.

Para tener a mano todas estas ideas en futuros eventos con «obligación» de regalar, he creado un tablero en Pinterest llamado «Regalos conscientes» donde iré enlazando las páginas de artesanas y comercios que me parecen buena opción para comprar un regalo consciente. Las sugerencias son muy bienvenidas.

Otro día hablamos de lo absurdo de envolver regalos con papeles y plásticos que acabarán en la basura cinco minutos después. Para las próximas fiestas a ver si ponemos de moda el arte del furoshiki japonés, que consiste en envolver un paquete con un pañuelo o pieza de tela: reutilizable, residuo cero… incluso el envoltorio puede ser un regalo adicional.

P.D.: A mi madre no le voy a regalar nada el domingo. Ella misma me dijo hoy que “no me gusta el día de (póngase nombre de centro comercial)”. Otro día cualquiera, le haré un regalo porque me dá la gana. Y le hará más ilusión porque no se lo espera.

2 Comentarios

  1. Es que tienes una madre muyyy inteligente…y, tal vez venga herencia de tu abuela😊. Nunca olvidaré el ramito de flores silvestres que nos llevó hace décadas cuando nos fue a visitar, recogido en un trozo de papel albal. Me pareció una lección de ternura y belleza cotidiana
    extraordinaria.
    Felicidades por esta web y aportes tan interesantes.

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    • Qué anécdota más bonita, gracias por contármela 🙂

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